Mi bautizo,  fué a mis tiernos 21 años.

Buscando una fuente de igresos extras para poder seguir con mis estudios, vi en demandas de contactos de LA VANGUARDIA algo que me llamo extremadamente la atención…..una Madamme de nombre Rosa buscaba jóvenes dominas, con capacidad de aprendizaje, el texto de captación no lo recuerdo muy bien, lo que sí recuerdo son unas cosquillas de placer al leerlo, como si la palabra DOMINA me despertara algo muy oscuro e intenso.

Me personé en el local, denominado, la torre, en el pasaje San Pablo num. 4, nunca olvidaré esa dirección…allí encontré de bruces mi vocación…..mi necesidad de compartirla… he de decir que el lugar era una mezcla esperpéntica de Almodovar y Concha Velasco…pero en esa esencia tan singular encontré una buena profesora., se realizaban servicios de sado, fetichismo, copro….para mi gusto, le faltaba al lugar bastante glamour y clase…quizás tipificaba el BDSM como algo anormal o raro..

La Torre Tenía una extensa clientela de sumisos, de varios niveles, desde el sado erótico a el sado más duro………les hacíamos de todo, los paseabamos con correa por la torre, en presencia de las demás compañeras, los pisabamos con los tacones, los atabamos y los dejábamos dos horas amordazados en el patio..con todo tipo de prácticas..desde escupirles..lluvia dorada encima de ellos, pinzas en pezones, por supuesto, y bondage hasta en la lengua…no cabe explicar que para mí era como comerse un trozo de pastel sacher…delicioso.

Llegué a ver como un cliente eyaculaba sin tocarlo, amordazado , atado en el suelo, manos atrás, obligado a beber de un cuenco como un perro…se llegó a correr sin tocarlo….magia potagia!!!!!..descubrí que el sexo, el erotismo, está todo en la mente…….no es genital es pura y claramente CEREBRAL.

De esa etapa aprendí mucho..muchísimo..y aprendí que tod@s tenemos un pequeño sádico dentro, y un pequeñ@ sumis@ también.

Lo más extremo que creo yo que viví allí, fué un servicio  que denominaban “el mantel”, se trataba de un hombre (destaco este servicio, porque de verdad me llegó a impresionar-conmocionar) que venia siempre con gafas de sol, no se las quitaba ni para ducharse, nos traía pastelitos, y seleccionaba 3 señoritas, nos llamaba las 3 reyes magas…..vaya liturgia tenía el caballero…una tenia que hacerle una lluvia dorada, (esa era yo) otra vomitar los pastelitos (había una chica especializada) y otra realizaba un copro-bucal….Rosa la Madamme viendo mis actitudes, me alistaron a las ordas del “placer” a los dos meses realizaba sesiones con otras dominas mucho más experimentadas que yo…lo que ella decía que mi imaginación y creatividad las oscurecía a mi lado……..a partir del séptimo mes decidí marchar por los delos de mis compañeras, y decidí ya teniendo mi  “licenciatura” ir por libre..me aptecía investigar, experimentar y conocer nuevos sumisos..también he de decir que siempre fuí un culo inquieto..  extraña casa de placer.